Modelo de contrato de reforma para evitar impagos (plantilla y cláusulas clave)
TL;DR — Empezar una obra sin un papel firmado es la forma más rápida de quedarte sin cobrar. Un buen contrato de reforma no tiene que ser complicado: con un anticipo, pagos por fases, y dejar claro qué incluye y qué no, te quitas la mayoría de los problemas. Aquí tienes las cláusulas que no pueden faltar. (Para tu caso concreto, que lo mire un abogado: esto es una guía, no asesoría legal.)
La mayoría de los líos de cobro nacen en el mismo sitio: un acuerdo de palabra. “Ya nos arreglamos” se convierte en “esto no era lo que hablamos” el día de pagar. Un papel firmado lo corta de raíz.
¿Qué cláusulas no pueden faltar?
Estas son las que de verdad te protegen:
- Anticipo antes de empezar. Lo normal es entre un 20% y un 30% del total. Compromete al cliente y te cubre el primer material. Sin anticipo, no se arranca.
- Pagos por fases (hitos). Reparte el cobro: anticipo al inicio, uno o dos pagos al cerrar fases (por ejemplo, al terminar fontanería, al terminar alicatado) y el resto a la entrega. Así nunca vas por detrás de tu dinero.
- Qué incluye y qué no. La lista de lo que entra y lo que queda fuera. Aquí nace casi todo conflicto: el cliente da por hecho que pintabas también los techos y tú habías presupuestado las paredes. Escrito y firmado.
- Precio y forma de pago. Importe, IVA aplicado, cómo se paga (transferencia mejor, queda rastro) y cuándo.
- Plazos y qué pasa con los imprevistos. Si aparece algo no previsto (una tubería podrida detrás del azulejo), cómo se valora y se cobra aparte.
- Retención por remates. Un pequeño porcentaje final que el cliente paga al ver los remates bien. Le da tranquilidad a él y a ti te cierra la obra.
¿Y si el cliente no paga aun con contrato?
El contrato firmado es tu prueba. Si el cliente es una empresa, los retrasos de pago se rigen por la Ley 3/2004 de morosidad, que fija un interés de demora (el del Banco Central Europeo más 8 puntos). Si es un particular, manda lo que hayáis firmado y el Código Civil. En ambos casos, tener el papel cambia tu posición por completo: pasas de “su palabra contra la mía” a tener algo que reclamar.
¿Necesito un abogado para esto?
Para empezar a protegerte, no: con un modelo serio (hay plantillas de portales legales como Iberley o RocketLawyer) cubres lo básico. Pero antes de usarlo en serio, que un abogado lo revise una vez y lo adapte a cómo trabajas. Es un gasto pequeño que te ahorra disgustos grandes.
Lo mínimo para mañana
- No empieces ninguna obra sin un papel firmado.
- Pide siempre anticipo (20-30%).
- Reparte el cobro en fases.
- Deja por escrito qué incluye y qué no.
- Cobra por transferencia.
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Aviso · Esta información es de carácter general y está actualizada a julio de 2026. La normativa fiscal y de facturación cambia con frecuencia y cada caso tiene sus particularidades, por lo que no sustituye el asesoramiento de un profesional. Antes de tomar decisiones, consulta la fuente oficial (Agencia Tributaria, Seguridad Social) o a tu asesor.
Fuentes citadas
- Ley 3/2004, de 29 de diciembre, de lucha contra la morosidad en operaciones comerciales — https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2004-21830
- Modelos de contrato de obra/reforma (referencia) — Iberley — https://www.iberley.es/formularios/contrato-obra-reforma-vivienda-57711